LOS CONJUNTOS ORQUESTALES DE SIKUS DEL ALTIPLANO PERUANO

En el anterior capítulo concluimos que las dos más importantes características del siku son su bipolaridad y uso colectivo, y que ambas características se relacionan y complementan. En adición a ésto, es necesario acotar que mientras la técnica del diálogo musical se presenta como un principio universal del siku altiplánico, el uso orquestal y coreográfico del mismo, aparece, mas bien, como una forma prominente de pluralismo musical andino. Este pluralismo, como veremos, se manifiesta a través de los diferentes tipos de conjuntos orquestales de sikus existentes. Este capítulo proporcionará algunos datos importantes de los conjuntos de sikus del altiplano peruano estudiados, enfatizando en la estructura instrumental de los mismos. Pero antes trataremos, muy suscintamente, sobre el contexto sociocultural en que aparecen estas tradiciones músico-coreográficas.
La danza y la música altiplánicas se manifiestan principalmente en las fiestas lugareñas; son su escenario natural. Las fiestas en el altiplano generalmente celebran las Pascuas, los carnavales, el santo o virgen patrón o patrona del pueblo, y otras fechas del calendario de la iglesia católica. De este modo, las fiestas aparentemente están relacionadas con la fé cristiana o católica. Sin embargo, especialmente en las comunidades y pueblos campesinos, y como diversos estudios lo confirman, el sincretismo religioso está presente. La celebración de las fiestas del calendario católico es casi un pretexto para los rituales en homenaje a los espíritus tutelares, achachilas (lugares sagrados) y totems de antiguas creencias prehispánicas. Más aún, en otras fiestas campesinas se venera a la pachamama (madre tierra) o se celebran fechas importantes de la vida rural altiplánica: la marcación de ganado y las relacionadas con el ciclo agrario como la siembra y la cosecha.
Las fiestas esperadas con ansiedad por los pueblos campesinos, son celebradas con alborozo y fé. Todos se divierten en calles, plazas, y viviendas; abundan el licor y las comidas típicas. Las fiestas se inician, generalmente, con las vísperas que duran hasta el alba, y donde muchas veces se queman fuegos artificiales en noche de verbena. En el día principal de la fiesta, se celebra una misa solemne en la iglesia principal del pueblo, y luego tiene lugar la típica procesión que lleva en andas la imagen o efigie del santo que se festeja. Los festejos continúan a lo largo de la semana siguiente del dia principal hasta los correspondientes cacharparis (despedidas), realizados por cada uno de las comunidades, barrios y agrupaciones participantes, en los cuales se da término a las fiestas hasta el año siguiente.
En fin, no es lugar en este trabajo, hacer una descripción detallada de las fiestas. Sólo queremos puntualizar que las fiestas son un microcosmos donde se manifiestan intrínsecos comportamientos, símbolos y conceptos del mundo andino. Y la música y danza andinas no podrían ser entendidos con profundidad sin el marco referencial de las fiestas. En las fiestas tradicionales esta presente, por ejemplo, la ideosincracia colectiva nativa. Asimismo, la solidaridad de grupo y el faccionalismorelevados por diversos estudiosos como características fundamentales de la cultura andina (Albó 1974 entre otros) son nitidamente expresadas en las fiestas tradicionales por los conjuntos de música y danza. Cada comunidad, cada pueblo, y aún cada barrio, se manifiestan comunitariamente en las fiestas, a través de un conjunto o comparsa de danza y música que rivaliza con otras de distinto origen. En las fiestas también afloran diversos sentimientos y motivaciones que en lo recóndito del alma andina se conservan y buscan exteriorizarse; sea algún culto a los dioses primigenios autóctonos, o la representación de su vida cotidiana ligada al ciclo agrario y el júbilo por la cosecha; y aún, la protesta al sistema que los oprime y la ridiculización de sus opresores. Y son también en las fiestas donde los conjuntos de sikus altiplánicos emiten sus sones colectivos, rivalizando entre ellos, tratando de acallarse mutuamente, expresando lo litúrgico o el dolor funebre del ayarachi, el vigor guerrero del chiriguano, o la alegría comunitaria en los sikuris. Las evoluciones por las calles de los pueblos en fiesta de las diversas variedades de conjuntos de sikus constituyen una singular experiencia gregaria de profunda unión y hermandad. Un rito colectivo donde todos y cada uno de los espíritus se unifican construyendo la música por igual. Los conjuntos de sikuris altiplánicos son parte inseparable de las fiestas andinas; y como tales representan, sin duda, la mas importante característica de la ideosincracia nativa: la solidaridad de grupo antes que el brillo individual; la concepción colectiva de lo andino frente al individualismo occidental.

División por zonas del area de estudio

Para efectos de estudio sistemático de los conjuntos de sikus del Altiplano peruano y la recopilación de su música, hemos confeccionado el Mapa 2 que en forma aproximada determina las zonas etnolinguisticas del area de estudio. Como se muestra en el mapa, la parte peruana del altiplano del Collao comprende principalmente el departamento de Puno, y algunas regiones localizadas en los departamentos de Arequipa, Moquegua y Tacna. En el Altiplano peruano existen cuatro zonas etnolinguísticas:

La Zona quechua
Esta zona comprende las provincias de Lampa, Azangaro y Melgar, y las regiones cordilleranas de las provincias de Carabaya y Sandia. Algunas islas del lago Titicaca como Taquile y Amantani, también pertenecen a esta zona. En las provincias mencionadas existen algunos conjuntos de sikuris y pusamorenos, pero los sikuris de Taquile son los que revisten mayor importancia debido a sus peculiares características. Son los prototipos de los sikuris quechuas, distintos en muchos aspectos de los sikuris aymaras como ya en el anterior capítulo adelantamos. Asimismo, en las tierras altas de Lampa están localizados los célebres conjuntos de ayarachis de Paratía. Estos conjuntos también existen o existían en la provincia de Melgar. Finalmente, en Ayapata, Usicayos, Patambuco y Cuyo Cuyo en la provincia de Sandia existen otras variedades de ayarachis.

La Zona Aymara Norte
Esta zona se refiere a los territorios comprendidos entre la ribera norte del lago Titicaca y la cordillera de Carabaya, en la provincia de Huancané. En esta zona existen numerosos grupos de sikuris de las mas diversas características. Además, en algunas comunidades aledañas al lago Titicaca y cercanas a la ciudad de Huancané existen diversos grupos de chiriguanos.

La Zona Aymara Sur
Esta zona comprende la provincia de Chucuito, y algunos territorios en los departamentos de Tacna y Moquegua. La provincia de Chucuito cuenta con numerosos pueblos ubicados cerca de la frontera con Bolivia, tales como Juli, Ilave, Pomata, Yunguyo, Zepita, Pisacoma, Santa Rosa y Desaguadero donde aparecen numerosos conjuntos de sikumorenos o pusamorenos. En décadas pasadas existían tambien conjuntos de sikuris, pero en la actualidad estos conjuntos se han extinguido

Las Zonas Mixtas
Hemos denominado «zonas mixtas» a las áreas influenciadas por los centros urbanos mestizos, en las cuales el bilinguismo (español-quechua o español-aymara) y el trilinguismo (español-quechua-aymara) existe. en el Altiplano peruano las más importantes zonas mixtas son los territorios cercanos a la ciudad de Puno, capital del departamento, y a Juliaca, importante centro comercial y ferroviario. Sin embargo, el mestizaje es un fenómeno universal en todo el Altiplano; por lo que, sí bien las zonas aymaras y quechua han sido delimitadas en consideración a los grupos etnolinguísticos historicamente existentes en esos territorios, las zonas mixtas involucran a los puntos territoriales crecientes y diseminados en todo el Altiplano peruano en los que se dán con mayor énfasis los siguientes fenómenos: (1) la transformación paulatina de la sociedad semifeudal en capitalista; (2) el desarrollo universal del mestizaje; (3) el grado cada vez mayor de interrelación cultural de los diferentes grupos etnolinguísticos, en el que los modernos medios difusión tienen un importante rol; y (4) el proceso acelerado de integración de las comunidades y pueblos campesinos como resultado de los anteriores fenómenos. Los más conspicuos conjuntos de sikus representantes de las zonas mixtas son los conjuntos de pusamorenos, y algunos conjuntos de sikuris recientemente formados.