Los pusamorenos mestizos
Los pusamorenos
son denominados también sikumorenos, mistisikus y zampoñadas (Fotos
5). Aunque es posible que estos conjuntos provengan de algunos conjuntos de
sikuris precolombinos que se especializaban en música más ligera
y menos ceremoniosa, apta para la diversión en las fiestas; lo cierto
es que en la actualidad, estos conjuntos han sido adoptados por los mistis (mestizos)
o vecinos de los pueblos, y constituyen, por lo tanto, la expresión mestiza
del uso del siku altiplánico. Es probable que antaño los sikuris
primigenios campesinos fueran emulados por los habitantes de los pueblos, mestizos
e indigenas urbanos que conformaron sus propios conjuntos, dándoles su
sello caracteristico que podría en la actualidad resumirse en lo siguiente:
(1) reducción del tamaño de los sikus, (2) reducción del
número de grupos de sikus usados, (3) reducción del número
de bombos, (4) inclusión de otros instrumentos de percusión, (5)
adopción de una vestimenta de gala, y (6) inclusión de un cuerpo
coreográfico.
La primera característica anotada funciona como uninteresante índice
de mestizaje del conjunto. Mientras más mestizo sea el conjunto, mas
pequeños serán los instrumentos adoptados. Esto tiene que ver
también, por supuesto, con el movimiento mas ligero de la música
y el menor esfuerzo de insuflación del aire.
El segundo cambio, la reducción del número de grupos de sikus,
ha reducido también el ámbito sonoro del conjunto. Los pusamorenos
usan un máximo de sólo tres grupos de sikus, mostrando preferencia
por los instrumentos de tamaño mediano. En muchos casos este tamaño
mediano llega a ser el único empleado. De este modo los pusamorenos han
perdido en riqueza tímbrica y armónica.
El tercer y cuarto cambio ha influido también en la calidad y cantidad
de sonido del conjunto. Los pusamorenos usan un solo bombo en vez de varios.
Este único instrumento, sin embargo, es usualmente de mayor tamaño
que los empleados por los sikuris, y de construcción más sofisticada.
Otros instrumentos de percusión han sido también añadidos,
tales como la tarola, los platillos y lel triángulo. Generalmente, todos
estos instrumentos pertenecen a las bandas metálicas militares construidos
en fábrica.
La quinta y sexta característica son claramente de influencia boliviana.
Los conjuntos de pusamorenos en ocasiones utilizan una lujosa vestimenta, sobretodo,
en los pueblos importantes de la Zona Sur Aymara y en la ciudad de Puno. Incluyen
también un cuerpo coreográfico denominados morenos con atuendos
de diversos motivos. La coreografía resltante que incluye a los propios
músicos se le conoce en Puno como la diablada puneña o sikuri
puneño. A continuación proporcionamos algunos datos sobre el conjunto
de sikus de los pusamorenos. (Vease Valencia Chacon 1983a 1983b, para mayores
detalles).
Los diversos conjuntos de pusamorenos aparecen en algunas fiestas tradicionales
altiplánicas; principalmente, en los pueblos de la Zona Aymara Sur y
en las Zonas Mixtas. En la ciudad de Puno, los pusamorenos son infaltables en
la fiesta de la Candelaria, el 2 de Febrero.
Al igual que los conjuntos de sikuris, el número de integrantes y la
distribución de instrumentos no es fijo. Los conjuntos de pusamorenos
pueden tener de una a varias docenas de integrantes.
Los pusamorenos al tocar sus sikus bipolares danzan con su paso arrastrado característico
al ritmo del bombo, muy marcado. A veces levantan los pies doblando las rodillas.
siempre al compás se agachan y estiran para facilitar la respiración
y dar expresión a la música. Al avanzar de vez en cuando, giran
a la derecha o a la izquierda. Los pusamorenos se desplazan por las calles en
fila de dos. Después de recorrer trechos más o menos largos o
al llegar a una esquina o plaza, el conjunto forma un círculo y los músicos
dan vueltas a la derecha y a la izquierda, y también, sobre si mismos,
comandados por el guía del conjunto que toca un pito de policía
para impartir las ordenes. Después de varias vueltas se detienen y con
cara al centro del circulo, tocan una o dos veces la pieza musical interpretada
con un aire mayor a manera de fuga, hasta finalizar. El bombo y demás
instrumentos de percusión quedan dentro del círculo. Luego de
un descanso más o menos prolongado, reinician la danza con una llamada
de bombo y mediante el pito del guía. Tocando una introducción
característica de movimiento lento, el grupo gira en el círculo
ya formado al son de la pieza musical elegida, hasta que el guía dá
la orden de proseguir la marcha.
Los sikus bipolares de los pusamorenos son muy similares a la de los sikuris,
pero en ningún caso utilizan tubos secundarios abiertos en ambos extremos.
Por otro lado, muchos conjuntos emplean la forma opcional del siku anteriormente
detallada, denominada tablasiku. El siku mas común entre estos conjuntos
es el compuesto por una zampoña ira de seis tubos y una zampoña
arca de siete tubos. aunque existen también sikus de origen boliviano
que constan de una zampoña ira de once tubos principales y su correspondiente
zampoña arca de doce tubos. El material de que están hechos los
sikus es de caña, aunque hay algunos construidos de latón.
Los pusamorenos utilizan algunos de los tres grupos del primer subconjunto (grupos
A, C y E) de los sikus de los sikuris aymaras. No usan los grupos pertenecientes
al segundo subconjunto. Los grupos A, C y E utilizados se les conoce por diferentes
nombres, de los cuales los mas empleados son:
-bajo o basto (grupo A)
-cantante, chaupi, o maltona (grupo C)
-ñaño, chili o requinto (grupo E)
De estos tres grupos los más numerosos son los sikus correspondientes
al grupo C; incluso, en la actualidad hay la tendencia de utilizar unicamente
éstos. Los grupos A y E, cuando existen, son sólo en número
de uno o dos sikus bipolares. Desde luego, los tubos de los diferentes grupos
de sikus tienen las siguientes relaciones proporcionales: C=1/2A, E=1/2C=1/4A.
La escala diatónica utilizada está distribuida identicamente como
en los sikus de los sikuris de seis y siete tubos. En los sikus bipolares de
once y doce tubos, el primer grado de la escala diatónica mayor está
ubicado en el cuarto y undecimo tubo de la zampoña ira (numerados de
mayor a menor), y en el primer y octavo tubo de la zampoña arca. Ubicación
que determina la siguiente distribución interválica de los sonidos
que emiten los tubos, para la zampoña ira: 3m-3M-3m-3M-3m-3M-3m-3m-3M-3m,
y para la zampoña arca: 3M-3m-3M-3m-3m-3M-3m-3M-3m-3M-3m.
Los pusamorenos, del mismo modo que los sikuris aymaras, identifican las escalas
diatónicas en que están afinados los sikus y sus correspondientes
tamaños, mediante un número que corresponde a la longitud externa
aproximada en centimetros del tubo mayor de la zampoña arca del grupo
C. La mayoría de pusamorenos utilizan sikus identificados por los números
28-29 y 32.
Los rangos para los sikus No. 28-29 son los siguientes: el grupo A abarca de
re3 a si4; el grupo C, de re4 a si 5; y el grupo E, de re5 a si6. el registro
total del conjunto abarca, entonces, de re3 a si6. Desde luego, cuando el conjunto
utiliza sólo el grupo C, el registro es de re4 a si5.
En general, las características musicales de los sikuris aymaras son
también válidos para los sikumorenos. Por supuesto, existen importantes
particularidades en ambas tradiciones que no explicaremos aquí. Sin embargo,
es necesario mencionar que la música de sikumoreno es una amalgama de
pentatonicismo y la tonalidad occidental. La influencia tonal se hace evidente
con algunas progresiones y cadencias, tales como IV-V-I (movimiento melódico
de subdominante, dominante a tónica). Es común también,
la modulación del modo menor a su relativo mayor, y vuelta al modo menor.
El género musical conocido como sikuri es el más frecuente en
las tradiciones del sikumoreno. El Appendix 1 de la tesis original en inglés
contiene varios ejemplos de sikuris altiplánicos. Los sikumorenos también
interpretan otros géneros peruanos y bolivianos, como la marinera y la
morenada. En general, la forma musical del sikuri es la siguiente:
introducción AABB
Esta fórmula tiene el siguiente detalle:
La fórmula es repetida varias veces; la última con movimiento
más ligero. También se hace uso de un llamado del bombo al iniciar
y al finalizar la interpretación:
Los más comunes repiques son los siguientes: